Licenciar un diseño para tu marca o tu producto
Licenciar un diseño te permite usar una pieza gráfica que creó otra persona, con su permiso y en las condiciones que acuerden. Puede ser un logo, una ilustración, una plantilla, un patrón o cualquier otra pieza visual.
Cada ficha indica el tipo de licencia, el precio o si es a negociar y los usos permitidos: no es lo mismo usar un diseño en redes que imprimirlo en productos para vender. Le mandás tu solicitud al autor desde la ficha y cierran el acuerdo entre ustedes.
Antes de pedir la licencia, revisá los puntos que te dejamos más abajo para no llevarte sorpresas cuando uses el diseño.
Activos: licencias de diseño
Qué revisar antes de licenciar un diseño
Mirá en qué medios podés usarlo (digital, impresión, productos para la venta), si la licencia es exclusiva y en qué territorio vale. También conviene acordar en qué formatos te entregan los archivos y si podés modificar el diseño.
¿Diseño exclusivo o no exclusivo?
Con una licencia exclusiva, nadie más puede usar ese diseño en las condiciones acordadas. Con una no exclusiva, el autor puede licenciarlo a otras personas, algo que importa si el diseño va a identificar tu marca.
Cómo licenciar un diseño
1. Buscá el activo
Filtrá por categoría y por tipo de licencia. Cada ficha dice qué es el activo, qué licencia ofrece el titular y qué usos permite.
2. Pedí la licencia
Desde la ficha del activo le mandás tu solicitud a quien lo publicó, contándole para qué lo querés usar.
3. Acuerdan entre ustedes
Conversan las condiciones por la plataforma. El acuerdo y el pago los cierran ustedes por fuera: Da Vinci Inventa no interviene.